15 de enero de 2025
Choosing a Service Format That Actually Fits
El papel del ascenso forzado y la humedad relativa en la creación de estas formaciones
Las nubes lenticulares son un fenómeno característico de las altas cumbres de los Picos de Europa, donde el viento húmedo del Cantábrico asciende forzadamente por las laderas. Este estudio detalla las condiciones necesarias para su formación: una inversión térmica en altura, vientos de entre 30 y 60 km/h y una humedad relativa superior al 70% en los niveles bajos.
Cuando una masa de aire estable se encuentra con una barrera montañosa, se ve obligada a ascender. Al subir, se enfría adiabáticamente y, si la humedad es suficiente, el vapor se condensa formando una nube. La forma lenticular aparece cuando el aire, tras pasar la cima, desciende y se calienta, evaporando la nube en el lado de sotavento. El resultado es una nube estacionaria con bordes definidos que parece flotar sobre la montaña.
Los registros del anemómetro KWZE en el macizo central indican que las lenticulares más persistentes se observan con vientos del oeste-noroeste de 40 a 55 km/h y una humedad relativa del 75 al 85% a 1.500 metros. En estas condiciones, las nubes pueden mantenerse durante horas, desplazándose apenas unos metros mientras el viento las atraviesa.
Se presentan diagramas de flujo que ilustran cómo la topografía canaliza el aire hacia capas estables, condensándose en forma de lentes estacionarias. El artículo también discute la relación entre estas nubes y la predicción de tormentas: una lenticular persistente suele indicar vientos fuertes en altura y posible inestabilidad en las siguientes 12 a 24 horas.